Cañas y barro. Las niñas eternas

Personalmente creo que en esta vida nacemos siendo niños, vivimos siendo niños y morimos siendo niños.

El cuerpo se desarrolla, y creces (algunas no tanto…), ensanchas, clareas… El paso de los años va dejando marcas por dentro y por fuera y así se refleja más o menos nuestra edad. (Un sistema este que sugeriría mejorar a los dioses para próximas vidas, por cierto) Y bueno, el caso es que te vas haciendo mayor. Todo un hombrecito!!, todo un señor!!, Venerable anciano!!

Y nosotras pues igual, solo que pasamos de “Cuqui” a “Señora” en un plis. (por cierto, como j…)

Pero por dentro, pese a la experiencia, pese a la supuesta madurez, pese a los golpes de la vida, pese lo que pese y “le peshe a quien le peshe”, seguimos siendo niños.

Mi colegio era solo de niñas, para que estudiasemos bien y no pensaramos en otra cosa (las pobres monjas no sabían que los penes se meten en otro lado, y no en la cabeza) así que a mi, que me encantaba jugar al balón y a correr y tirarme haciendo la croqueta por las laderas, se me acababa el mundo cuando llegaba el lunes y empezaba otra vez el viernes, cuando por fin veía chicos (con pene imagino, pero eso daba gual)

Pero con el paso del tiempo tuve suerte y encontre niñas como yo, de locas o de divertidas , o de retarders, me da igual. El caso es que me junté a las mejores, por supuesto, y jugué, corrí, salté, me llené de costras en las rodillas y fuí muy feliz.

Y esto ha sido de niña, solo que hace cuatro años.

Todos somos niños, como os decía. El juego va unido a nuestrra condición humana, es la herramienta que la energía, la inquietud, la curiosidad y la ilusión utilizan para expresarse 

Hay niños muy movidos y niños muy tranquilos, tengan 4, 40 o 400 años.

Yo soy de las movidas, y mis niñas del rugby también. A cada cual más movida y a cada cual más auténtica, eso también.

El rugby te permite ser niña, pero sin llorar. Te permite jugar, tirarte por el barro y hacer croquetas (mejor si es en la línea de ensayo), pero curiosamente, y aquí viene lo bueno, te permite reflejar una madurez increible.

Cuando veo a las niñas del club, veo mujeres con un par de ovarios bien puestos.

Mujeres eh, no señoras ni señoritas, mujeres en toda regla. Defendiendo su camada, luchando como leonas, resignandose al sufrimiento, aguantando sudor y lágrimas, trgándose la rabia para escupirla luego donde hay que escupirla. No en el trabajo, ni con las vecinas, ni con la pareja, ni con el espejo. Desde el honor, el compañerismo, el sacrificio y hacia la desigualdad, la incomprensión, la falta de libertad….hacia la estupidez a fin de cuentas.

Y lo hacen con tanta dignidad que esten sucias, depeinadas y  por con el barro en la cara por todo maquillaje, son las mujeres más atractivas del mundo.

Las niñas más bonitas de la tierra.

Y por eso, por todo lo que debo al rugby, y en especial al @rugbyarroyo, quiero que ellas formen parte de mi aventura ahora, que es igual del loca o de genial…o de retarder que ellas….que yo.

 

y os animo a todas a conocerlas y a vivir la experiencia del rugby desde dentro.

Os animo a vivir la vida sin miedos, a enseñar a todo el mundo de lo que sois capaces y dejarles con la boca abierta, a luchar por lo vuestro y por los vuestros, a ser niñas y a ser mujeres.

 

Sólo he hablado del barro, os aseguro que la parte de las cañas también merece la pena eh, y mucho. No ya por la fiesta, sino por la gente.

Si entras en el equipo, nunca estarás sola.

Prometo invitaros personalmente a una caña si os acercais a conocernos, sin compromiso, pero acercaros y prometo estar y tomarme esa caña encantrada con  vosotras.

@ascensoreszenerrugbyarroyo

Búscanos y contacta.

Te espero

 
 
 

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